Vidas Etilicas, crónica de una borrachera anunciada

Este manga lo descubrí de casualidad mientras intentaba encontrar números perdidos de esas colecciones que sabes cuando las empiezas pero no sabes cuando las acabaras (a alguien le suena Berserk…), lo cierto es que la primera vez que mi vista se paseo por su portada me pareció un shojo manga mas, ya sabéis ojos gigantescos, desproporción de los miembros y pastelosidad 100% asegurada; pero en un segundo vistazo hubo algo que me llamo la atención y que ignore la primera vez, en la portada aparecía una foto de imagen real de una chica japonesa comiendo algo con una cara un tanto “feliz” y unos palillos metidos en la nariz, lo segundo que me llamo la atención fue su titulo: Vidas Etílicas, en ese momento supe que ese manga tenia que ser mío. Por el módico precio (es un decir) de 8,50 € salí de la tienda con este tomo único en el que me encontré con varias historias cortas autoconclusivas y autobiograficas en la que su autora, Tomoko Ninomiya, nos cuenta sus experiencias como mangaka y como ella misma se autodenomina (joder cuantos autos…), Directora del "Instituto de Investigaciones de Borrachos", cada historia es mas bizarra que la anterior y en las cuales presenciaremos sus desastrosas borracheras en las que se encontrara su casa llena de gente durmiendo a la que desconoce totalmente, a su pobre gato acojonado refugiado en casa de la vecina, lanzara petardos a las acarameladas parejitas en el parque, realizara posturitas sexys de lo mas extravagantes e ira montando un escándalo por cada lugar que pase. Tampoco faltan personajes secundarios que igualan o incluso superaran a la protagonista en situaciones cómicas, tenemos a su amiga y ayudante a la que martirizara pintadole frases como “Soy una zorra” en la cara cuando esta dormida, la hará pasearse disfrazada de osito por toda la ciudad por perder una estupida apuesta y la golpeara sin ningún miramiento; también aparecerá su jefe y maestro el cual la obliga tanto a ella como a su ayudante a servirle comida y bebida pero ellas tomaran cobrada venganza ridiculizándole siempre que pueden; caso a parte son los miembros de su grupo de música, unos frikazos de tomo y lomo que darán algunos de los mejores momentos.
En definitiva, un buen manga para echarse unas risas, muy recomendable, y como indica en su portada “Leer con moderación”.










